Del 19 al 23 de noviembre

Hora: 1:00 p.m. a 5:00 p.m.
Lugar: Pequeño Teatro
Dirección: Cra 42 #50A-12
Informes: 343 3627
Valor: $250.000

 

Bufón

El payaso, el clown y su inocencia, hunden las raíces en el Bufón. Son los bufones quienes aportan su misterio y su sentido adivinatorio. Son los oráculos de los tiempos que vivimos.

Amigos como Cristo, de las prostitutas, los marginales y los apestados, los bufones salen de las profundidades del bosque medieval para irrumpir en esta Nueva Edad Media, donde se esconde la especulación financiera asociada al narco, las armas, la banca y la corrupción de las instituciones políticas y religiosas. La Risa como origen eufórico de la creación es una escuela del Mundo al Revés, estremece toda la estructura social y hace caer las falsas jerarquías desnudando los poderes fácticos. Y esto solo puede hacerlo desde el status más bajo, donde el maestro les lava los pies a los discípulos. Desde el que lustra las botas a los de su misma especie. Desde donde miraba el mundo Jaime Garzón, con la agudeza de un despistado trovador guerrillero, que no resuelve nada echando plomo sino lavando las botas de Atila, para hacer florecer la hierba de todo lo que esas botas han aplastado y reblandeciendo los pies de los gigantescos abusos de Goliat y sus pies de barro.

Desde ese lugar en que están situados los bufones no queda títere con cabeza. Cuando logramos la humildad necesaria para postrarnos ante el enemigo, surge toda la fortaleza de la Risa que suscita y resucita. Esta es la invitación: a reírnos convirtiendo el lustrín y el embolado en un instrumento de poesía dramática donde el brillo de los zapatos refleja como un espejo deformante la realidad esperpéntica. Y dónde el precio que se paga por llevar lustroso el calzado es la metáfora de una economía precaria e informal. Y donde la mancha en el calcetín te puede costar la vida. El bufón siempre arriesga que el rey le corte la cabeza.